Tantas cosas por hacer, y tan poco Tiempo.
En momentos como este me pregunto si vale la pena tener tan poco Tiempo para mí.
Pienso que llegará un momento en que tendré más Tiempo que el quiero, y que no sabré qué hacer.
Que si tengo tan poco Tiempo ahora es para tener más después.
Pero tener tan poco Tiempo no me deja pensar.
No me deja entrar en mi mente y organizar mis ideas.
No tengo Tiempo para dejar al alma descansar.
Pierdo mucho tiempo en intentar hacer todo Perfecto.
¿De qué me sirve esa Perfección en realidad?
No creo que valga la pena sentirme mal por eso...
Mas siempre hay una voz dentro de mí que me insta a hacer las cosas lo mejor que pueda.
No le importa si hay energía, si hay gusto, si hay Tiempo.
Y debo hacerle caso, porque esa voz (que dejó de parecerse a la de mis padres para convertirse en la mía), insiste y recrimina.
Y pienso, ¿de qué me servirá hacer todo Perfecto?
Y yo sé que de nada sirve, pero no puedo evitarlo.
Lo peor es que la Perfección es imposible.
lunes, octubre 03, 2011
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
.jpg)



0 personas supieron qué decir...:
Publicar un comentario